
Quiero seguir lo que siento
y hoy tus ojos almendrados
puede que visiten el secreto
de los míos, eclipsados.
Y sin embargo puedo anhelarte
en la búsqueda de una caricia invisible,
porque ya no somos nada
ni siquiera el olvido más querible.
No puedo tocarte,,, no quiero...
solo contemplarte, almendra de mi alma.
***

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