jueves, 27 de septiembre de 2007

Between The Sky and The World


"Volemos alto sin pensar que somos ni a que hemos venido...
Sí, es que no me he puesto a pensar, no tengo ganas. Solo anclarme en el rítmo de mis latidos y navegar por las risas de mi boca alocada.
Hay senderos que prefiero no escojer, ni volver a elegir, jamás, hay pasos que quisiera volver a perseguir, huellas, esas que me dieron la vida. Hay amores que prefiero dejar atrás, otros que quisiera volver a besar... hay emociones que tengo en el pecho por derramar, en los labios del amor. Hay canciones que quiero volver a cantar y a escuchar.
Vivir; solo deseo vivir. Entre el viento que corre mi pelo, entre los libros de mi ser, las hojas de mi sabiduría natural y rellenar los renglones que en blanco están, los renglones de las cosas que quedan por aprender y por sentir, por única ves, porque la vida terrenal es una.
Saltos mágicos, por el aire del Universo... el canto de mi alma que grita muy fuerte y hace ecos en las gentes... hace trisas la libertad. Es que hay cosas que no se pueden olvidar, cosas... simples cosas nomás, que para mí significan mucho, casi todo, es lo que fuí. ¿Y lo que seré? la dulce espera de los días... la condena suprema del corazón. Entrar por esa puerta y frenar, abrirla y traspasar la barrera del sueño, para hacerlo raelidad..."




miércoles, 26 de septiembre de 2007

Mi rinconcito...


"Todo queda inmóvil otra vez...

todo gira en torno a lo que fuí.

Bello aroma y piel del presente..."



"Sensación de Primavera,

suena el limbo musical

de entre los labios secos,

Se mojan, río interminable..."



"Mis manos creyeron posarse

sobre tus manos, mi respiro,

pero solo estabamos jugando

con el aire..."



"Atrapada, sin cadenas,

desde este laberinto...

la única salida conclusa

es la muerte.."



"Necesito refrescar mi alma

allí, en la orilla del mar,

esperando tus besos

sobre mi piel primaveral..."



"Al final...

al final del camino...

al final del camino te encontraré...

Al final del camino te encontraré y me contarás...

Al final del camino te encontraré y me contarás tu vida...

Al final del camino te encontraré y me contarás tu vida y tu muerte...

Al final del camino te encontraré y me encontrarás..."












Son esos momentos, donde ya no importa. Indiferencia y rodeos de un amanecer sin sombra. Ya no, ya no a esos circuitos del evitando...

Es que el alma empieza a romper su hervor y a recordar que no hay mas tiempo para perder. El silencio ya se hace evidente ante los ojos de mi introspección.

Voy camimando por la sombra y también por donde alumbra el sol y me da pena dejar de caminar, pero también quiero quedarme aquí sentada para un poco poder descansar.


(El mundo está loco y se vuelve loco porque está de moda...)


Miradas de calma, miradas de asombro... miradas de paz y de amor. Miradas de evidencia y otras, demostrando que no se hacen evdentes, pero lo son. Miradas... ¿son sólo miradas?

Complementos del sol que ha salido por mi hombro derecho, sin dejar de pensar el día en que vuelva a encontrar tu mirada esquiva, tu sombra, tu pálpito...

Jamás, jamás se han roto los marcapasos de este mismo círculo. Y aunque el aroma a frutillas pase delante de mí con el rostro fruncido, las cosas han de caer en una palma conocida...

¿Si no hablo de un hombre? , ¿si no hablo de una mujer? ¿Si no hablo de nada?

¿Entonces quien soy? ¿Entonces que es? ¿Dónde está el porqué? ......
Caen gotas, esas gotas que se sueltan de entre mis cejas y mueven el estante de mis emociones, las que hoy derramo en esta hoja, en este libro de la vida que jamás lo leeré, que jamás lo he leído... porque el eco de mis dedos, se ha escapado de alguna realidad que se persigue como si fuera la única y no lo es, esa realidad a la que no pertenezco.








martes, 25 de septiembre de 2007


"Talvez los sueños sean más reales,

porque en ellos nos sentimos más vivos".




* * * * * * * *




"... y alzé mi voz tan alto, un canto desde mi esfera romántica, primerísima, íntima y mía. Porque desde ese rincón de mis sentimientos es que explota el amor por la música, desde el verdadero y auténtico magnetísmo que siento al derramar la voz que sale de esta garganta invisible pero biológica, hacia el espacio, donde los oídos y los sentidos de la gente y míos son mi propio alimento..."



lunes, 24 de septiembre de 2007

Reflexiones del Interior


Muchas veces queremos entender lo inentendible. Es que no todo es claro, no todo es oscuro. Tampoco es necesario aclarar cosas siempre, ni dejar de hacerlo. Pero la realidad quiere hacerse evidente a los ojos de los humanos, de los hombres. Y los sueños cotidianos de un niño que aprendió a caminar y luego cumplió los 7 años y está jugando a la pelota en su jardín, talvez sean los mismos del jefe de una empresa que viene al mundo para ser feliz. Si no importa lo que "debamos ser", más bien interesa lo que queremos ser, dentro de este círculo socialmente compartido. Aunque nos encerremos frente a esta computadora, estamos pensando muchas cosas que talvez todavía estemos a tiempo de hacer.

Las etapas se van quemando y dejamos de ser quienes fuimos alguna vez, pero no porque así lo decidimos, sino porque ese proceso se da solo en la mente y el crecimiento de un ser, sin darnos siquiera cuenta. Nos levantamos de la cama y seguimos siendo los mismos, pero incorporando elementos que hacen que nuestra vida cambie, a pesar de que "talvez" la esencia sea la misma de cuando nos mirábamos al espejo sin dos dientecillos, cuando niños.


La cuestión... ¿Cuál es la cuestión?

"Tierra fértil en nombre de una mente que triunfa por conocer la única sabiduría de conocerse.

Sin más, sin menos. Conocernos es el único sentido, para aprehender a conocer".


Raíz Azul


Una noche por la calle

mi corazón palpitó

complejo, desventurado,

solo el sol abrazaba mi ser.

Avatidos latidos finos

que la ceda recubrió

con su cosquilleo nocturno

sobre el pasto del bello jardín,

mecíase un duende

sabio ángel de la vereda,

encontró mi rostro reflejado

en el río, al llegar de espaldas.

"La raíz" me dijo

la raíz, pronunció de su boca.

Fíjate en la raíz de tu cuerpo

y con baba de otro árbol

refrescate, árbol de la vida,

que tus hojas no se sequen,

jamás, por los que lastiman

tus alas de parque azul.

Raíz Azul de los sueños,

del amor y los deseos.

Triángulo de una Episteme Humana


Eramos tres,

ocho, diecinueve y setenta y tres.

Niña; jóven mágia, mirada incandecente,

una historia queda por contar

de esta cometa llamada vida

que aún queda por remontar.

Nuestras miradas de luz

claves que guiaron un viaje

por el ómnibus de las fábulas

y los juegos por inventar.

De la mano del corazón

las tres fuimos una,

niña descripción unida

del seno de una misma vida.

Etapas que van y vuelven,

así lo explicó la señora

de ojos grandes...

y nosotras dos miramos

hacia dentro

de nuestra niña y fuimos

de la mano por el parque,

tomamos un helado fresco

y volvimos a soñar

que ella estaba allí

marcada en tres edades...

era esa misma niña

que anoche volví a ver,

con ojos de sol y luna

de estrellas sin vencer,

nuestra alma jamás

podrá envejecer.





domingo, 23 de septiembre de 2007


Fruto,

sensación plasmada

desde las rocas inmensas

de tu espalda.

Senda,

perdida en la noche

como una frase,

cascada de la nada.





Trance,

súplica interna

cosquilleo sublime

de mi palma.

Mito,

rincones llenos

aroma feroz

del alma.



Sonido astral

del sol y cielos efímeros

de cada latido.

Cae la sombra,

verdad doliente.

Luz fresca, amarga,

naciente eclipse...

de este nuevo amanecer.





****


















viernes, 21 de septiembre de 2007

Aureola Boral














Preámbulos...
Aurora inmensa del amanecer,

permanece en devenir
sobre las mismas raíces de mi sangre.
Desde hace esos años que la gloria es estar,
desde hace esas vidas que las cercanas sombras
abrazan murmurando sobre mi caminar por la avenida.
Lunares como constelación ya vieja,
amóldanse a mi sien, plasmados del recuerdo;
mi propia figura invisible.

Caminar sobre un hilo violeta, senda ambigüa...
Desde un rincón apartado en mí, desde un ángulo
desconocido, se proyecta mi sublime mar,
destello manifiesto de mi inconciente desierto.