lunes, 24 de septiembre de 2007

Triángulo de una Episteme Humana


Eramos tres,

ocho, diecinueve y setenta y tres.

Niña; jóven mágia, mirada incandecente,

una historia queda por contar

de esta cometa llamada vida

que aún queda por remontar.

Nuestras miradas de luz

claves que guiaron un viaje

por el ómnibus de las fábulas

y los juegos por inventar.

De la mano del corazón

las tres fuimos una,

niña descripción unida

del seno de una misma vida.

Etapas que van y vuelven,

así lo explicó la señora

de ojos grandes...

y nosotras dos miramos

hacia dentro

de nuestra niña y fuimos

de la mano por el parque,

tomamos un helado fresco

y volvimos a soñar

que ella estaba allí

marcada en tres edades...

era esa misma niña

que anoche volví a ver,

con ojos de sol y luna

de estrellas sin vencer,

nuestra alma jamás

podrá envejecer.





No hay comentarios: